Cartas a quien pretende enseñarLibro de Paulo Freire


 CARTA 1: Enseñar-Aprender. Lectura del mundo-Lectura de la palabra
La primera carta de Freire hace referencia a dos aspectos que considera importantes
Para aquel que pretende enseñar. El primero de ellos hace habla acerca de la relación que
Existe entre enseñar y aprender y el segundo habla de la necesidad de leer el mundo y la
Palabra. Con respecto al primero deja claro que enseñar y aprender no son relaciones
Unidireccionales, que no existe la una sin la otra y que son procesos no implicados. Lo cual
Significa que no siempre que se enseña se aprende, así como se aprende sin que se enseñe.
Según Freire a los actos de enseñar y aprender se le debe dar un significado crítico ya que
El educador al sentirse humilde y abierto, se encuentra en la posibilidad de repensar lo pensado. En este sentido quien enseña aprende y aprende porque enseña. Pues, quien enseña aprende porque se reconoce en el otro, los ayuda a descubrir dudas, aciertos y errores lo que conlleva a aprender diferentes maneras de enseñar. Según Friere para enseñar se necesita del saber, que sea reconocido como experto en la materia, pues no se puede
Enseñar lo que no se sabe y en caso suceda lo contrario se constituiría en una falta ética que puede conducir al éxito o al fracaso de los enseñantes.
 ejercicio de análisis y reflexión de su práctica pedagógica pues, ambos son Necesarios para conocer.

Carta 2: No permita que el miedo a la dificultar lo paralice
En la segunda carta escrita por Freire habla acerca del miedo. Según la RAE el
Miedo lo define de dos maneras “1. Angustia por un riesgo o daño real o imaginario o 2.
Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea”1
.
Retomando estas dos definiciones con palabras de Freire, se reconoce que el miedo es la
Sensación de angustia, riesgo, recelo y temor; lo anterior ocasionado por la inseguridad,
Falta de control emocional o conocimiento. Y que a su vez pueden ser situaciones reales o
Imaginaria.
Freire afirma que para superar el miedo debemos reflexionar sobre aquello que nos
Lo causa, conocer su raíz del problema y así poder enfrentarlo. De alguna manera el miedo
Es un mecanismo de defensa frente a las situaciones en las que no estamos seguros, y que
De alguna manera como personas cuando no afrontamos el miedo desarrollamos tendencias
Que definen nuestros comportamientos. Es así, que en nuestro entorno educativo en las
Aulas de clase es común que tanto docentes como estudiantes sientan miedo frente a lo que
Pasará, en el caso de los estudiantes si no se responde de manera acertada y en el caso de
Los docentes miedo a los cuestionamientos de los estudiantes. En todo caso Freire hace
Alusión al miedo a la lectura, a no comprender un texto si nuestro nivel intelectual es
Inferior, miedo a quedar en ridículo, miedo a buscar ayuda con los compañeros; sin
Embargo, en estos casos es necesario no retroceder, no renunciar a la responsabilidad que Implica ser maestro, a la responsabilidad de estudiar. Freire recomienda hacer grupos de
Trabajo, de lectura e investigación, participar en comunidades académicas y bases de datos

Carta 3: Vine a hacer el curso de magisterio porque no tuve otra posibilidad

La tercera carta de Freire se refiere a todas aquellas personas que por alguna razón,
Ajena al deseo de enseñar y aprender se preparan en cursos de pedagogía. Freire explica que
Llegar al magisterio como quien “se refugia bajo una marquesina esperando que pase la
Lluvia” realizando la labor mientras se presentan otras oportunidades es causal de un inevitable fracaso. En primer lugar porque se asume en la labor del magisterio
 Se trata entonces de la formación académica y política de individuos
En la que un docente poco preparado aporta al fracaso de sus estudiantes aunque no obligatoriamente signifique lo contrario pero se puede aportar positivamente a su formación con seriedad, responsabilidad y ejemplo de lucha. Dice Freire que si un docente entra al Magisterio viéndolo como un escampadero “entrará vencido” vencido ante la visión

En este sentido es necesario que los maestros le den valor a la labor que realizan que la labor del magisterio es una labor de lucha social y política, por ende se debe formar ciudadanos críticos que posibilite un cambio social en la manera como se observa el mundo. En general muchas de las dificultades que hay en educación no son pedagógicos
Son más bien éticos.

Carta 4: De las cualidades indispensables para el mejor desempeño de las maestras y
Maestros progresistas.
Freire indica algunas cualidades que todo maestro debe tener, humildad,
A morosidad y tolerancia; las describe y explica las implicaciones de cada una de ellas. La humildad, sin necesidad de mal interpretar cuando se acepta a los demás o cuando se dá el brazo a torcer la humildad no es más que reconocer no se conoce todo y que a su vez nadie lo sabe todo, la humildad permite que escuchemos al otro sin el sentimiento superioridad y
Soberbia, sin permitir que me humillen y sin humillar, abierto a aprender y enseñar; en este sentido, Freire rechaza el autoritarismo.
La labor docente. Pues, no es sólo amor por los estudiantes, es una amor por el acto de
Enseñar. Que sea un “amor armado”, un amor construido en para y con los alumnos, un amor que luche por los derechos civiles, un amor que valore el derecho a la educación.
Es aprender a convivir con las diferencias, aprender con lo diferente y finalmente respetar lo diferente. El acto de tolerar implica necesariamente establecer límites, principios y reglas
Que deben ser respetados con el fin de propiciar lo que se entiende como democracia.
Seguridad, la paciencia, la impaciencia y la alegría de vivir.

Carta 5: Primer día de clase.
La carta describe la experiencia que vive el docente y los estudiantes ese primer día
De clase, es una primera vez llena de inseguridades y temores. Dice Freire que el miedo que se siente el primer día de clase se debe afrontar y asumir de la manera más natural pues, los estudiantes también sienten el miedo frente a qué vendrá. Es usual que el primer día de clases los docentes por miedo, se muestren rígidos y autoritarios coartando procesos y
Aumentando el miedo e inseguridad en los estudiantes. Lo anterior es una situación que es fácilmente detectable por los estudiantes es por ello que coartar y transgredir ocasiona
Resultados opuestos a los que se espera. Dice Freire que no es malo hablar de miedo con los estudiantes, de esta manera el maestro aprende a leer a sus estudiantes interpretando cada gesto, expresión, inquietud, deseos entre otros por medio de su forma de expresarse.

Carta 6: De las relaciones entre educadora y los educandos

la relación entre educadora y educandos, en la que se incluyen el proceso de conocer-enseñar-aprender, además de la autoridad, libertar lectura y escritura y las cualidades antes mencionadas. Establece que el maestro debe ser
Ejemplo tanto en el discurso como en sus acciones en palabras de Freire testimonio entre decir y el hacer. El ejemplo por medio del hacer tiene un efecto inmediato en los
Estudiantes, mientras que el decir puede ser olvidado y el estudiante siempre espera el momento para encontrar una contradicción. Los estudiantes ven en el maestro un ejemplo seguir por lo que sus acciones deben ser coherentes con sus palabras.
Carta 7: De hablarle al educando a hablarle a él y con él; de oír al educando a ser oído
Por él De la importancia de cederle la palabra al estudiante, de escuchar su voz, sus preocupaciones, sus temores. Muestra de alguna manera un maestro democrático, no autoritario, que reconoce las posibilidades formativas en el diálogo en el que se reconoce ala educación como un acto político, que forma ciudadanos responsables por su educación,
Desde lo social, cultural, ético y político. Claro está la educación propende porque esa voz tanto del maestro como del estudiante no debe ser una voz irresponsable y con resultado favorables a los deseos e intereses propios.

Carta 8: Identidad cultural y educación

La identidad cultural de alguna manera se relaciona con la clase social y que además se nos impone en nuestra labor docente. La identidad que se forma tiene que ver con aspectos fundamentales del plan de estudios, aquel entendido como el currículo oculto y el evidente.
La identidad tiene que ver con la relación entre lo heredado y lo adquirido, en el que su
Fortaleza se encuentra en la búsqueda incesante del aprender, el enseñar y el conocer. Por lo tanto es un reto para el maestro reconocer el currículo como una forma de formar una identidad cultural, ética y política que nos permita reconocernos como sujetos de una sola
Clase social, la humana, sin permitirnos discriminaciones entre pobres y ricos.

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